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miércoles, 5 de enero de 2011

El rey moro de la luna



En cada cultura y en cada región, según el emisferio, la latitud y longitud.... hay leyendas populares que describen distintas figuras en la Luna.
Los mares y tierras altas de la Luna permiten ver distintas formas según la fase o la inclinación de la Luna en su camino por el cielo.
Una de las más conocidas es el hombre de la Luna, donde algunas formaciones de la superficie lunar permiten imaginar los ojos y la boca de una cara cuando la Luna está llena.


Se han visto también diversos animales en la Luna, el más difundido es la liebre o el conejo.








Otros animales presentes en las leyendas lunares son el escarabajo, la lechuza, el murciélago, la araña, la serpiente, la rana, el zorro, la vaca, el perro, el lobo, el gato, el oso, distintos pájaros, el jaguar y el león.
También hay otras figuras tales como el Beso en la Luna, muy famosa... dicen que son dos amantes... a mí me parecen un león y un perrito.... jaja


También podemos ver el tango en la luna, una pareja bailando el tango apasionadamente...


Hay distintas imágenes que la gente dice ver en la luna...  otra muy famosa es la de una señora con sombrero, no pude hallar esa imágen... pero fundamentalmente la imaginación es la aliada principal...


En el emisferio sur la posición de la luna es diferente...
Cuando yo era niña, desde el patio de mi casa solía mirar la luna... yo no veía parejas bailando el tango, ni caras, ni liebres ni conejos...
Mi imágen era una gran mesa... de esas de madera maciza de los castillos medievales... y en la cabecera se alzaba una gran silla de alto respaldo con adornos... yo imaginnaba que era la silla del rey Baltasar... el rey moro... nunca estaba sentado en ella pero yo no me cansaba de mirar la luna llena esperando verlo... esperando a mi rey moro...
Si la luna llena coincidía con la noche de reyes el espectáculo era completo...
Esta es mi luna... y mi imaginación prodigiosa... jaja


Este año no habrá luna llena el 5 de enero... tendremos una noche bastante oscura... recién estará llena para el 19...


Recuerdo una noche de reyes cuando era pequeña... quería ver el rostro de mi rey Baltasar... ese que siempre me traía los mejores regalos, bien envueltos, con grandes moños y tarjetas con mi nombre, aún cuando todavía no sabía leer...
Habré tenido unos ocho o nueve años cuando decidí pasar la noche despierta para verlo...
Cumplí el rito... galletas y tres vasos de agua en la mesita cercana a la chimenea... pasto y agua en el patio para los camellos... y me fui a la cama... cerré los ojos y me hice la dormida...
Mi hermanita dormía en la cama de aldo cuando escuché los primeros ruidos de papeles... la desperté...
-Llegaron los reyes- le dije en voz muy baja- pero no hagas ruido, vamos a espiarlos...
Juntas nos asomamos por la puerta entreabierta...
La campana de la chimenea era de cobre... la luz de la luna llena entrando por la ventana la hacía brillar...
Y ahí estaba... mi rey moro... todo iluminado por la luna colocando los regalos en la chimenea de cobre...
Pudimos ver perfectamente su rostro...
Nos miramos asombradas entre nosotras... sonreímos... cerramos la puerta sigilosamente para que no nos escuchara... e hicimos un pacto...
-No vimos nada- le dije
-No vimos nada- repitió obediente mi hermanita
Volvimos a la cama y dormimos hasta la mañana siguiente con una gran sonrisa en el rostro...
No volvimos a verlo colocando los regalos... quizás porque nos escuchó y tomó recaudos los siguientes años... quizás porque ya conocíamos su rostro y dormíamos tranquilas sabiendo que nunca nos fallaría...
Aún hoy, cada noche de reyes recuerdo a mi rey moro, la chimenea de cobre y el reflejo de la luna iluminando su rostro...

Reina

Pintura: El rey y la luna
Pintora: Margarida Cepeda

8 comentarios:

  1. Con imaginación todo es posible verdad?

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Sabes, amiga, yo suelo estar con mucha frecuencia "en la Luna"... Tiendo a ello de manera inexorable...

    Me extraña que yo no haya salido en alguna de esas imagenes...

    Un abrazo, Reina

    ResponderEliminar
  3. Historias dulces grabadas en la memoria de la infancia son como tesoros,verdad...?
    Creer es una forma de sobrevivir.

    En cuanto a la magia de la luna, con su venia, Reina mía...
    LA LUNA (1)

    Cuenta la historia que en aquel pasado
    Tiempo en que sucedieron tantas cosas
    Reales, imaginarias y dudosas,
    Un hombre concibió el desmesurado

    Proyecto de cifrar el universo
    En un libro y con ímpetu infinito
    Erigió el alto y arduo manuscrito
    Y limó y declamó el último verso.

    Gracias iba a rendir a la fortuna
    Cuando al alzar los ojos vio un bruñido
    Disco en el aire y comprendió, aturdido,
    Que se había olvidado de la luna.

    La historia que he narrado aunque fingida,
    Bien puede figurar el maleficio
    De cuantos ejercemos el oficio
    De cambiar en palabras nuestra vida.

    Siempre se pierde lo esencial. Es una
    Ley de toda palabra sobre el numen.
    No la sabrá eludir este resumen
    De mi largo comercio con la luna.

    No sé dónde la vi por vez primera,
    Si en el cielo anterior de la doctrina
    Del griego o en la tarde que declina
    Sobre el patio del pozo y de la higuera.

    Según se sabe, esta mudable vida
    Puede, entre tantas cosas, ser muy bella
    Y hubo así alguna tarde en que con ella
    Te miramos, oh luna compartida.

    Más que las lunas de las noches puedo
    Recordar las del verso: la hechizada
    Dragon moon que da horror a la halada
    Y la luna sangrienta de Quevedo.

    De otra luna de sangre y de escarlata
    Habló Juan en su libro de feroces
    Prodigios y de júbilos atroces;
    Otras más claras lunas hay de plata.

    Pitágoras con sangre (narra una
    Tradición) escribía en un espejo
    Y los hombres leían el reflejo
    En aquel otro espejo que es la luna.

    De hierro hay una selva donde mora
    El alto lobo cuya extraña suerte
    Es derribar la luna y darle muerte
    Cuando enrojezca el mar la última aurora.

    (Esto el Norte profético lo sabe
    Y tan bien que ese día los abiertos
    Mares del mundo infestará la nave
    Que se hace con las uñas de los muertos.)

    Cuando, en Ginebra o Zürich, la fortuna
    Quiso que yo también fuera poeta,
    Me impuse. como todos, la secreta
    Obligación de definir la luna.

    Con una suerte de estudiosa pena
    Agotaba modestas variaciones,
    Bajo el vivo temor de que Lugones
    Ya hubiera usado el ámbar o la arena,

    De lejano marfil, de humo, de fría
    Nieve fueron las lunas que alumbraron
    Versos que ciertamente no lograron
    El arduo honor de la tipografía.

    Pensaba que el poeta es aquel hombre
    Que, como el rojo Adán del Paraíso,
    Impone a cada cosa su preciso
    Y verdadero y no sabido nombre,

    Ariosto me enseñó que en la dudosa
    Luna moran los sueños, lo inasible,
    El tiempo que se pierde, lo posible
    O lo imposible, que es la misma cosa.

    De la Diana triforme Apolodoro
    Me dejo divisar la sombra mágica;
    Hugo me dio una hoz que era de oro,
    Y un irlandés, su negra luna trágica.

    Y, mientras yo sondeaba aquella mina
    De las lunas de la mitología,
    Ahí estaba, a la vuelta de la esquina,
    La luna celestial de cada día

    Sé que entre todas las palabras, una
    Hay para recordarla o figurarla.
    El secreto, a mi ver, está en usarla
    Con humildad. Es la palabra luna.

    Ya no me atrevo a macular su pura
    Aparición con una imagen vana;
    La veo indescifrable y cotidiana
    Y más allá de mi literatura.

    Sé que la luna o la palabra luna
    Es una letra que fue creada para
    La compleja escritura de esa rara
    Cosa que somos, numerosa y una.

    Es uno de los símbolos que al hombre
    Da el hado o el azar para que un día
    De exaltación gloriosa o de agonía
    Pueda escribir su verdadero nombre.

    No te digo quién lo escribió, tenés...medio segundo para decirmelo jajajajajaja.
    Quereme igual.
    La culpa es tuya, esas fotos me pudieron.

    :DDDDDDDDDDDDDDDDD

    Besos mil

    SIL

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  4. Está contado de una manera muy linda Reina. Inevitablmente nos lleva a los lectores a recordar las experiencias propias con los Reyes Magos. No voy a caer en la tentación de contar las mías solo te digo que yo siempre he visto en la luna un carro tirado por bueyes o algo así y esto me recuerda que hace mucho que no me fijo si el carro sigue ahi y eso es lamentable
    Que tengas un muy buen año
    Besos

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  5. Toro... la imaginación es lo que mueve al mundo, sin ella hasta el amor sería aburrido... ;)
    Un beso grande

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  6. Antiqva... yo también... quizás nos encontremos por allá arriba alguna noche... ;)
    Debe haber alguna imagen de algún egipcio también, el catálogo no es del todo completo...;)
    Un beso grande

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  7. Sil... Sil... Sil... Te quieroooo.... jaja
    La culpa siempre es mía... ya estoy acostumbrada a eso... me pasa por andar siempre en la luna...;)
    Rescato esta parte:
    "Ariosto me enseñó que en la dudosa
    Luna moran los sueños, lo inasible,
    El tiempo que se pierde, lo posible
    O lo imposible, que es la misma cosa."

    La magia existe y creo en ella... aunque a veces me olvide... ;)
    Un beso enorme...!!!

    ResponderEliminar
  8. Nora... sólo es mi recuerdo... todo es verdad...
    Ahora estamos sin luna pero a aprtir de la mitad de enero no te olvdes de mirar si ese carro sigue ahí... nunca dejes de mirar la luna...
    Un beso grande

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