Me siguen

Mostrando entradas con la etiqueta Clasicos agiornados... o... si no le pongo humor a la cosa reviento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Clasicos agiornados... o... si no le pongo humor a la cosa reviento. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de agosto de 2012

El prínzipe Zapo



El prínzipe zapo
tenía un gran problema...
creía que eztaba encantado
y que nezezitataba
una prinzeza para zer feliz...
Era un tanto egoízta...
no zabía pedir perdón
y ziempre creía tener la razón...

El prínzipe zapo moría de amor...
por una rana un tanto menor...
pero zu amada lo dezpreziaba
y lo hazía zentir inferior...

El prínzipe zapo lloraba
zolo en un rincón...
porque a todoz alejó
para llorar zolo zu amor...

"Yo puedo zolo", dezía...
mientraz le pazaba la vida...
la noche ze hazía zol...
la luna ze hazía día...

Y el prínzipe zapo moría...
zin ver que máz allá,
una fea rana,
que no era prinzeza ni nada,
croaba y croaba zin parar...
tratando de llamar zu atenzión,
ezperando que algún día
dezviara la mirada
y quedara prendado
del canto de la fea rana
que tanto lo amaba...
porque vio zu corazón...


Reina


Nota:

Cuando alguno de mis hijos se pone tozudo y quiere hacer las cosas sin pedir ayuda, los demás le decimos: -"Yo puedo zolo"... era el parlamento de un cuento infantil, protagonizado por un príncipe testarudo y seseoso... 

Este cuento fue escrito ya hace algún tiempo, tanto que casi no me acordaba, especialmente para La charca de las ranas y pertenece a una extensa y bella colección de cuentos de sapos y ranas... los invito a pasar por La charca de las ranas  majestuosamente dirigida por la rana Puck. :)

Reina


lunes, 10 de octubre de 2011

Carta de Alicia al conejo blanco... Clásicos agiornados...



Te corro, te persigo
por los campos, por los prados,
me he metido en negros agujeros
sólo por alcanzarte,
mi conejo blanco...
Pero tú vas muy de prisa
siempre a paso tan ligero,
corres, nunca te detienes,
tu reloj te indica tarde,
siempre tarde...
Dónde vas, mi conejito blanco...?
Quién es esa mujer que te trae corriendo tanto...?
Ah.. ya se... ya la he visto...
es esa malvada
la de los corazones rojos
que a su paso va cortando las cabezas
y tirando los despojos...
Ella lleva en su vestido
cosidos
todos los corazones que ha roto...
Ven a mí, mi conejito blanco...
me haré pequeñita a tu lado
como dulce princesita
y creceré muy grande para defenderte
cuando lo necesites...
Ven a mí, conejito blanco... huyamos juntos...
caminemos de la mano...
lejos de la maldad, la avaricia y la soberbia
de una mujer que creyéndose la reina
no es más que la bruja de este cuento...

          Alicia


Imagen tomada de internet : Alicia es un diamante... :)

sábado, 8 de octubre de 2011

El león y la rata - la otra cara de la moraleja




















A veces una rata
cree que puede atrapar a un león...

A veces un león
sólo se deja atrapar por una rata...


Quizás se arrepienta después
de haberse dejado atrapar...


Y lastimar...


La astuta rata insistirá...


Y lo volverá a trapar...


Pero el león siempre
será más fuerte que la rata...
Su coraje, valentía y nobleza
son su fuerza...


La rata hará cualquier cosa
para justificar su accionar...


Temiendo una venganza...


Mas el noble león 
la dejará partir con amor
para descanzar en paz...


Entonces la rata 
buscará a otro león para atrapar...


Porque una rata siempre será una rata...
Está en su naturaleza...


Reina

Imágenes tomadas de internet

domingo, 10 de abril de 2011

El príncipe Batracio (Clasicos agiornados... o... si no le pongo humor a la cosa reviento)


Comienza esta historia con una mujer
que para ser princesa buscaba a un rey...
Y como rey no encontraba
a cuanto sapo cruzaba,
lo besaba...


Pues le habían enseñado
que si a un sapo besaba
en príncipe se transformaba...


Así que besaba sapos,
ranas, anuros, escuerzos...



Pero a pesar de tantos esfuerzos
ninguno se transformaba...



Basta de besar sapos,
dijo un día la muchacha,
ya estoy asqueada,
aquí no conseguiré nada...
Y dejando al último batracio en el estanque
marchóse buscando aguas más pobladas...



-Qué tranquilidad- dijo la rana- escapé de ser besada...
Y echándose a dormir
tranquilamente croaba

















cuando otra mujer vio venir
y antes de que ella comenzara
con besarlo a insistir...
-Sólo soy una rana- le dijo-
no me voy a convertir...!















-Yo no quiero ni pretendo
a ningún sapo convertir
sólo quiero, si me dejas,
en el estanque dormir...

Y mientras ella dormía
el sapo desconfiado
desde lejos la veía...













Fue acercándose de a poco
lentamente hasta su boca
y acaso como al descuido,
sin quererlo, la besó...


La muchacha despertó
convertida en una rana...
Desde entonces croan juntos
toditas las mañanas...


Moraleja:
No todos los sapos son príncipes ni todas las mujeres son iguales... algunas prefieren croar con las ranas...!

Reina

Imágenes tomadas de internet



martes, 5 de abril de 2011

Caperucito Rojo (Clasicos agiornados... o... si no le pongo humor a la cosa reviento)


Caperucito Rojo se cansó de atender a la Abuelita... que como toda viejita estaba muy demandante y rezongona...
Necesitaba un cambio de aire... así que salió con el mate y unas tortas fritas dentro de  una canasta a pasear por el bosque... y a ver qué encontraba...
Y encontró algo...
Le salió al camino una Loba que rápidamente empezó a seducirlo...
-Qué llevás en la canasta Caperucito...?-dijo la Loba
-Llevo lo que vos quieras Loba...-dijo Caperucito Rojo
-Que hermosa caperuza roja- dijo la Loba con voz sensual
-Se... Me la compró la abuelita- dijo Caperucito Rojo
-Si te la sacás te puedo enseñar un juego muy divertido...-dijo la Loba bajándole la capucha
-Dale, me gusta jugar-dijo Caperucito sacándose la toda la ropa
En eso llegó la Leñadora que siempre cuidaba de Caperucito... y con un rifle apuntó a la Loba...
-Alejate de él malvada Loba... no le hagas daño a Caperucito...-dijo enérgicamente
-Ehhh... muchas gracias leñadora por tu ayuda... pero andá nomás a leñar por el bosque que yo con la Loba me arreglo solo...-dijo Caperucito guiñando un ojo y apurando la situación
-No querés que te rescate Caperucito...?-preguntó inocente la Leñadora
-Ehhh... No.-respondió Caperucito rotundamente

-Tanto cuidar a Caperucito y esperar que deje a la Abuelita y al fin me lo roba la Loba...-dijo la Leñadora con lágrimas de aserrín en los ojos...

Moraleja:
Todas las Lobas se devoran a los Caperucitos... porque ellos quieren...!

Reina

Imagen tomada de internet
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

pececitos