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martes, 14 de junio de 2011

Aprender del silencio...



-ma....
-...... (silencio)
-ma....!
-...... (silencio)
-ma....!!!
-...... (silencio)
-mamá....contestame...!
-......


Crecí entre los caprichos y el orgullo de una madre leonina que me castigaba con silencio.
Una mujer que creyó que subida a un pedestal con el ceño fruncido y en silencio se enseñaba...
¿Qué cosa puede enseñarse desde el silencio....?
Sólo a tener culpas...
Culpas de qué...? no lo sé... pero de algo habré sido culpable para me negara la palabra...
Algo habría hecho para merecer ese silencio...
Pero, qué...? esa fue siempre la pregunta...
Qué puede hacer una niña pequeña de 4 o 5 años para merecer semejante castigo...?
Empecé a cuestionarme cualquier palabra y cualquier acción sin saber cuál era la que enojaba tanto a mi madre para negarme la palabra...
Dejé de ser yo...
Empecé a actuar como suponía que ella quería que actuara...
Pero nada servía... ella de golpe se encerraba en su silencio hacia mí sin darme un motivo, un por qué, una razón...


-ma... decime qué es lo que hago mal...
-......(silencio)


Con los años entendí que no era yo... era ella la que estaba mal... era ella la que no se sabía expresar... era ella la que había aprendido todo mal...
Era ella la equivocada... no yo...
Quise escapar de su lado porque no soportaba sus silencios.....
Y en ese apuro de huir rápidamente, me equivoqué y me fui con quien no debí haberme ido...


Pero ya era tarde.... sus silencios hicieron un hueco en mi alma y lo llenaron de culpas...


"no le gusto porque soy fea"
"no me habla porque dije algo que le molestó"
"no me contrata porque no soy lo suficientemente capaz"
"no se ríe conmigo porque soy aburrida"
"no me lleva a reuniones porque no soy bonita"
"no me escucha porque no tengo nada interesante que decir"
"la ropa no me queda bien porque mi cuerpo no es bonito"
"no he sido buena madre"
"las cosas me salen mal"
"soy mediocre"
"no sirvo"
"no valgo...... ni siquiera una palabra...."


Así crecí... cargando esta maleta de culpas sobre mi espalda... en los estudios, en el trabajo, en el amor, en la familia, en la vida....
Y mi espalda se fue doblando por el peso...
Y dejé de hablar por decir algo inapropiado...
Y dejé de salir e ir a lugares donde no encajaba...
Y dejé de hacer por las dudas de que me saliera mal...
Y me volví fea, triste y solitaria...


Y hoy... al pasar los años... descubro que no es así como aprendí...
Que no puedo hacer todas las cosas pero para algunas soy muy buena...!
Que no sé de todos los temas pero de los que me gustan puedo hablar horas...!
Que no soy aburrida porque tengo muchos amigos...!
Que sirvo para muchas cosas...!
Que hay ropa que me queda muy bien...!
Que he sido buena madre...!!!!
Y que si bien no soy bonita puedo ser atractiva...!
Aprendí a no quedarme callada... porque alguien puede necesitar de mis palabras...
Aprendí a no arrepentirme de lo dicho o hecho, sí de lo que no dije o dejé de hacer...
Aprendí, muy a pesar mío, que la palabra construye y el silencio destruye...



Y también aprendí que a pesar de todo... siempre habrá alguien que no quiera dirigirme la palabra y aunque me desespere en saber por qué, tendré que aceptar que los demás también tienen derecho al silencio...




Cada uno hace lo que aprende, lo que sabe, lo que puede... pero no por eso es más ni menos valioso...


Reina


Pintura: Inocencia
Pintor: Denis Nuñez Rodriguez

lunes, 10 de enero de 2011

Sonrisa


Mi sabia abuela siempre me decía que el día estaba perdido si no habías reído a carcajadas por lo menos una vez... y comenzaba a reír...
Hace muchos años de eso...
He perdido muchos días...
No sé si ría hoy a carcajadas... el día aún no termina... pero empezó con una sonrisa y espero que me dure unos cuantos días...
Por cuánto tiempo puede amortizarse una sonrisa...?
No importa... hoy la tengo y no es fingida, es natural... :)
Seguro dura más... :)


Reina

miércoles, 5 de enero de 2011

El rey moro de la luna



En cada cultura y en cada región, según el hemisferio, la latitud y longitud.... hay leyendas populares que describen distintas figuras en la Luna.
Los mares y tierras altas de la Luna permiten ver distintas formas según la fase o la inclinación de la Luna en su camino por el cielo.
Una de las más conocidas es el hombre de la Luna, donde algunas formaciones de la superficie lunar permiten imaginar los ojos y la boca de una cara cuando la Luna está llena.


Se han visto también diversos animales en la Luna, el más difundido es la liebre o el conejo.








Otros animales presentes en las leyendas lunares son el escarabajo, la lechuza, el murciélago, la araña, la serpiente, la rana, el zorro, la vaca, el perro, el lobo, el gato, el oso, distintos pájaros, el jaguar y el león.
También hay otras figuras tales como el Beso en la Luna, muy famosa... dicen que son dos amantes... a mí me parecen un león y un perrito.... jaja


También podemos ver el tango en la luna, una pareja bailando el tango apasionadamente...


Hay distintas imágenes que la gente dice ver en la luna...  otra muy famosa es la de una señora con sombrero, no pude hallar esa imagen... pero fundamentalmente la imaginación es la aliada principal...


En el hemisferio sur la posición de la luna es diferente...
Cuando yo era niña, desde el patio de mi casa solía mirar la luna... yo no veía parejas bailando el tango, ni caras, ni liebres ni conejos...
Mi imagen era una gran mesa... de esas de madera maciza de los castillos medievales... y en la cabecera se alzaba una gran silla de alto respaldo con adornos... yo imaginaba que era la silla del rey Baltasar... el rey moro... nunca estaba sentado en ella pero yo no me cansaba de mirar la luna llena esperando verlo... esperando a mi rey moro...
Si la luna llena coincidía con la noche de reyes el espectáculo era completo...
Esta es mi luna... y mi imaginación prodigiosa... jaja


Este año no habrá luna llena el 5 de enero... tendremos una noche bastante oscura... recién estará llena para el 19...


Recuerdo una noche de reyes cuando era pequeña... quería ver el rostro de mi rey Baltasar... ese que siempre me traía los mejores regalos, bien envueltos, con grandes moños y tarjetas con mi nombre, aún cuando todavía no sabía leer...
Habré tenido unos ocho o nueve años cuando decidí pasar la noche despierta para verlo...
Cumplí el rito... galletas y tres vasos de agua en la mesita cercana a la chimenea... pasto y agua en el patio para los camellos... y me fui a la cama... cerré los ojos y me hice la dormida...
Mi hermanita dormía en la cama de al lado cuando escuché los primeros ruidos de papeles... la desperté...
-Llegaron los reyes- le dije en voz muy baja- pero no hagas ruido, vamos a espiarlos...
Juntas nos asomamos por la puerta entreabierta...
La campana de la chimenea era de cobre... la luz de la luna llena entrando por la ventana la hacía brillar...
Y ahí estaba... mi rey moro... todo iluminado por la luna colocando los regalos en la chimenea de cobre...
Pudimos ver perfectamente su rostro...
Nos miramos asombradas entre nosotras... sonreímos... cerramos la puerta sigilosamente para que no nos escuchara... e hicimos un pacto...
-No vimos nada- le dije
-No vimos nada- repitió obediente mi hermanita
Volvimos a la cama y dormimos hasta la mañana siguiente con una gran sonrisa en el rostro...
No volvimos a verlo colocando los regalos... quizás porque nos escuchó y tomó recaudos los siguientes años... quizás porque ya conocíamos su rostro y dormíamos tranquilas sabiendo que nunca nos fallaría...
Aún hoy, cada noche de reyes recuerdo a mi rey moro, la chimenea de cobre y el reflejo de la luna iluminando su rostro...

Reina

Pintura: El rey y la luna
Pintora: Margarida Cepeda

viernes, 29 de enero de 2010

Josefa y la nieve




Acá hace mucho calor en enero, pero hace unos días, a raíz de la ola de frío en España, Rosa me envió esta maravillosa e inocente historia, que con su permiso voy a publicar...
Gracias Rosa
Reina


Josefa llevaba un año con nosotros, Josefa era de un pueblo donde nevaba mucho durante el invierno.
Yo nunca habia visto la nieve y era curiosa por naturaleza.
-Cómo es la nieve Josefa ?
-Blanca y muy fría
-Y que más
-Josefa no sabía que responderme
-¿ por qué no nieva en Vigo ?
-Tiene que hacer mucho frío
-Aqui hace mucho frío
-Tiene que hacer más
Y yo miraba las postales de Navidad con los ojos muy abiertos como queriendo traspasar espacio y tiempo y así poder tocar aquella nieve que lo cubría todo, hundir mis pies en ella buscando ignotas sensaciones...
Y unos dias antes de Navidad marchó Josefa a su pueblo a pasar las fiestas con su familia, al cabo de unos días recibimos un paquete de Josefa, que entre otras cosas, contenía una botella con un liquido, que a primera vista parecía agua.
En una nota la buena de Josefa había escrito:
"Ha nevado mucho estos días y para que veas cómo es la nieve te mando una poca en esa botellla. Cuando vaya yo te llevaré más"
Y yo me quedé mirando la botella, pensando en Josefa. Debía haber quedado feliz y satisfecha de que yo por fin, había podido saber como era la nieve.

Rosa María Morales

jueves, 15 de octubre de 2009

"a la vuelta de la esquina..."




Estaba escribiendo ésto para un amigo a quién prometí contarle lo que ví en mi paseo, pero como es una linda historia, y hoy no tengo ganas de escribir poesía, la comparto
con todos...

Me preguntaste por qué suelo poner en mis versos frases como "encontrarte a la vuelta de la esquina", si la persona a quién le hablo en ellos no es de Buenos Aires...
Bien...
Hoy estuve caminando por Buenos Aires... calle Florida, Corrientes, Lavalle, Avenida de Mayo... me encanta Avenida de Mayo... y tenía la sensación de que me iba a encontrar con alguien... a la vuelta de la esquina... quizás porque estaba sola y tenía ganas de encontrar a alguien...
Suelo salir sola a caminar y no me disgusta, aunque prefiero la compañía, pero hoy no me sentí bien haciéndolo...
Fui a ver una muestra de fotos "El teatro en 90 fotos"... se realizaba en un viejo edificio donde antes solía haber una de esas grandes tiendas de muchos pisos, se llama Harrods, que con los años y el surgimiento de los shopings, quedó abandonado...
Solía ser un edificio muy hermoso, con una arquitectura de la época del esplendor de Buenos Aires...
Ahora habilitaron la planta baja; hace poco se realizó el mundial de tango, pero no pude asistir, y ahora esta muestra de fotos, que me supo a poco... me quedé con ganas de ver más....
En otro sector había otras fotos
"Homanaje: Saulo Benavente: obra escenográfica" eran de escenarios de distintos teatros y bocetos de las escenografías, algunos a lápiz y otros pintados, eran realmente obras de arte en sí mismos.... esa parte me gustó más, por supuesto...
Recorrí lo que pude, lo que estaba habilitado para el público, observando cada detalle de aquel viejo edificio, las molduras de sus techos, los ascensores de hierro antiguo, las columnas, los barandales de la escalera... al llegar al fondo había una pequeño sector para tomar café, no puede faltar en Buenos Aires, y desde ahí se podía mirar hacia arriba y ver los demás pisos...
Desde la calle sólo se ve planta baja y dos pisos, pero por dentro son cinco o seis...

Yo recordaba que de pequeña subía a ese ascensor hasta el último piso y ahí estaba la sección de música... corría entre los grandes pianos de cola... casi puedo verlos... brillantes, majestuosos... pasaba a su lado, los tocaba casi como acariciándolos suavemente hasta que llegaba a sentir que uno me decía "tocame"... entonces me sentaba, levantaba la tapa, aflojaba mis dedos y empezaba a tocar... jugaba a tocar, porque nunca aprendí a hacerlo, no tenía piano...
Ese lugar ejercía una extraña fascinación sobre mí...
El piano sonaba hasta que algún vendedor, cansado de escuchar el horrible sonido que salía de mis dedos, se acercaba y preguntaba:
- estás sola ? dónde está tu mamá ?
- voy a buscarla, está en el piso de abajo probándose sombreros, creo...
Y salía corriendo hasta perderme de vista del vendedor... daba una vuelta y volvía a sentarme sigilosamente en otro piano... y otra vez a tocar... transportada al mundo imaginario y maravilloso de la música....
Y otra vez el vendedor....:
- y tu mamá ?
- me dijo que ya viene
- bueno, cuando venga tocás, ahora no... no se puede...
- pero me dijo que eligiera un piano... porque vamos a comprar uno... de verdad...
- bueno pero cuando venga, ahora no, nena...
Entonces verdaderamente bajaba corriendo las escaleras a buscar a mamá y ambas subíamos en el antiguo ascensor de hierro y al abrirse la puerta nuevamente corría hacia algún piano, pero ella era atajada por el vendedor
y yo desde lejos le gritaba:
- ma...! verdad que me vas a comprar un piano ?
Y el vendedor se ilusionaba, pobre... y le mostraba a mamá todos los modelos y ella porbaba uno y otro, porque ella sí sabía tocar, haciendo tiempo, entreteniendo al vendedor para que yo pudiera jugar a la pianista...
Hasta que ya no había más piano que probar, ni más preguntas para hacer...
entonces decía: -muchas gracias, volveremos....
y yo :
-muchas gracias, volveremos....
Y bajábamos en el ascensor aguantando la risa....
Nunca compramos un piano... nunca aprendí a tocar... pero nos divertíamos mucho...

Al mirar hacia arriba por aquel hueco y ver los otros pisos destruídos de ese hermoso edificio, no pude ver el cartel de la sección de música, ya no estaba, pero en el primer piso aún se puede leer uno que dice LENCERIA...

Recuerdos de la infancia que casi no tengo con quién compartir....
Creo que la frase que suelo usar "encontrarse a la vuelta de la esquina" tiene que ver quizás con la secreta fantasía de dar la vuelta a la esquina y encontrar a ese alguien con quien compartir todas las viejas historias... será un indicio de que me estoy volviendo vieja... pero más que nada, lo que busco, es ese alguien con quien vivir todas las historias que me restan por vivir...
Salí de ahí, caminé entre la gente, di vuelta a la esquina.... crucé la plaza San Martín, estaba llena de turistas, es hermosa esa plaza... llegué a la estación de Retiro, el tren me esperaba... me gusta viajar en tren...
Tomé mis anteojos, mi agenda y comencé a escribir todas estas sensaciones para no olvidarlas...
Pasó un vendedor de estampitas, otro de medias, otro de chocolates, a ese le compré... iba terminando el viaje, pero no tenía final para la historia...
El tren se detuvo largo tiempo en la estación Florida... y escucho una voz que dice:
- A ver si me regalan una sonrisa, que el día es mejor con una sonrisa... y yo les regalo una canción....
Era un hombre joven con una guitarra... dijo muchas cosas hasta que logró captar la atención de los pasajeros... al final nos hizo reir a todos, hasta los que estaban más serios, metidos en sus cosas esbozaron una sonrisa...
Y comenzó a tocar en su guitarra medio desafinada....

No se por qué
imaginé
que estabamos unidos,
y me sentí mejor,
pero aquí estoy
tan solo en la vida
que mejor me voy...

Y un viejo blues
me hizo recordar
momentos de mi vida,
mi primer amor,
pero aquí estoy,
tan solo en la vida
que mejor me voy.

Y sin querelo, ni imaginarlo, ese guitarrista, que bajó
rápidamente en la estación cuando el tren arrancaba
y no pude ni preguntarle su nombre, me dió el cierre
para esta historia con esta hermosa y simple canción...

Acá la pueden escuchar en la voz original de su autor,
el genial Pappo, que nunca se fue,
sólo está tocando blues por los cielos....
El comienzo me recuerda como tocaba yo... jaja

Y estoy segura mi amigo, que esta canción te llega hoy a vos,
tanto como a mí...
Y espero haber respondido a tu pregunta...
Si no me fui demasiado por las ramas... jaja

Reina



jueves, 19 de febrero de 2009

Desde el árbol



De chica me gustaba trepar a los árboles.
Imaginaba que estaba en una isla y desde ahí podía
ver el horizonte.
En el jardín de mi casa había muchos árboles frutales,
naranjas, pomelos, limones, el aroma de azahares aún
está grabado en mi alma...
También había duraznos, ciruelas, peras, higos y hasta
un nogal...
El peral y la higuera estaban juntos, sus ramas se
entelazaban, eran mis preferidos porque podía subir
por uno y bajar por el otro...
Viajaba de una isla a otra por entre las ramas de los
árboles, recorría un mundo de imaginarios mares
lejanos y allí, arriba de los árboles, nada podía
pasarme, estaba protegida de los feroces animales
que habitaban esas islas...
Tres gatos, un loro y una tortuga vagaban por el
jardín sin sospechar siquiera que eran una amenaza
terrible.
Desde la copa de los árboles las hormigan eran
caníbales que salían a cazar y llevaban sus presas en
pedacitos a su aldea...
La magia terminaba cuando me llamaban a cenar...
Mañana era otra aventura...
Ahora soy yo la que prepara la cena y cuando llamo
a mis hijos a comer y tardan en llegar, pienso en qué
árbol estarán subidos, por qué isla andarán viajando,
qué marivilloso sueño estarán soñando..

Reina

martes, 13 de enero de 2009

Tango y ajedrez




Anoche mientras veía una película escuchaba de fondo musical un tema de Piazzolla.
Veía "Doce monos", pero no es la única, se ha puesto de moda parece, poner tangos en las películas, suena exótico...pero nada tiene que ver con lo real, nunca vi un malevo con sombrero de ala ancha ni a una mina con una flor roja en la boca, eso es Hollywood, no tango...
Pero Piazzolla es distinto, justamente porque no es precisamente típico, algunos dicen que eso no es tango... para mí siempre lo fue y lo sigue siendo...

Crecí escuchando todo tipo de tango y milonga mi abuelo era clásico, Gardel, Charlo, Magaldi... mi papá, más joven escuchaba a Rivero, Julio Sosa, Goyeneche.. Mi tío, bastante más joven que ellos fue el primer fan de Piazzolla... hasta llegó a conocerlo... difícil era introducir ese gusto en aquella casa...
Diez minutos antes de su regreso,
su gato "mueble viejo"( lo llamaba así en alusión al tango "Mano a Mano" donde dice: "Y cuando mañana seas descolado mueble viejo..." porque le faltaba la cola) se paraba frente a la puerta de entrada esperando... yo sabía que estaba por llegar...entonces sacaba su tablero de ajedrez y me enseñaba los movimientos de las torres y los peones...
- Esperá que pongo a "Don Astor"- me decía...
Poco a poco muy sutilmente grabó en mi corazón el gusto por el ajedrez acompañado por el tango del "maestro"...

Cuando descubro en algún fondo musical levemente los acordes de ese bandoneón indefectiblemente recuerdo esas tardes... y cuando alguien en casa saca el tablero de ajedrez se escucha... Ma...! poné a Bob Marley...!!!

Reina

viernes, 9 de enero de 2009

Yo quería ser Cordelia...!!!




A los 7 años mi mamá me regaló "La escuela de las hadas" de Conrado Nalé Roxlo.
Libro que deboré en pocas horas y volví a leer y releer muchas veces hasta casi saberlo de memoria.
Toda niña debería leerlo alguna vez...
Cordelia era una nena común que llegaba por casualidad, a una escuela para hadas... como ahora Harry Potter, pero en Argentina y hace ya más de 50 años...
La historia era sencilla... pero para mí, en ese momento, fue impactante...!
Me emocionaba con cada página que leía...sufría con cada desventura y por supuesto me alegraba cuando a Cordelia comenzaban a salirle bien las cosas...!!!
Yo quería ser Cordelia...!!!
Como todo chico quiere ser el progatonista del cuento que lee o de la película que ve.
Yo quería ser Cordelia...!!!
con sus trenzas rubias...
con sus nuevas amigas...
la varita mágica...! quién no quiso alguna vez tener una varita mágica...!
el gato negro, el mago Merlín y el árbol mágico que le tiraba de las trenzas pero que le regalaba pan y queso...( hoy me recuerda a alguien que se hace el duro por fuera, pero se asoma para ver qué hacen sus amigos... si se acercara más los reencontraría...)
las alas...poder volar...! eso sí es mágico..!!!
Ya no recuerdo palabra por palabra como antes pero sí quedaron en mí las emociones de esos días...
Aún quiero ser Cordelia...!!!

Reina

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