Me siguen
martes, 12 de julio de 2011
Mirando fotos
Miro tus fotos... las recorro una a una...
No son muchas, un puñado nomás entre las que me mandaste y otras que encontré por ahí...
Me gusta esa, sobre el escenario con la guitarra... con quién tocabas....?
Y esa en blanco y negro...? Cuántos años tenías...? 20, 22...?
Mirá que lindos ojos... sonreía tu mirada...
Cómo permitiste a tus ojos dejar de sonreír...?
Qué te han hecho que hoy en tu última foto llevás la mirada triste...?
Aún recuerdo tu risa... era clara y cristalina...
Solíamos reír mucho... te acordás....?
Reías con ganas...!
Me pregunto si alguna vez mirarás mis fotos... o qué habrá sido de ellas... quizás ya no las tengas...
En otros tiempos, cuando dos personas que habían intercambiado fotos y cartas dejaban de hacerlo, había un último encuentro... un trueque sobre la mesa, las cartas atadas con un listón, las fotos y algún que otro recuerdo a devolver...
Las manos se rozaban, los ojos se miraban, los corazones latían fuerte... e intercambiaban los despojos... ya todo había acabado... y cada uno regresaba con los pedazos de su corazón en una caja...
Hoy los correos son vía web, las fotos también y las despedidas, si tenés suerte, se limitan a un mensajito de texto en el teléfono celular...
Y a esto le llaman evolución...!
Y el silencio...? el absoluto silencio...? qué significa...?
No hay un corte. No hay un cierre. Tampoco hay un adiós...
De repente un vacío donde sólo se escucha el silencio y la propia voz que grita retumbando como un eco...
Es una puerta cerrada o de alguna manera permanece abierta...?
Difícil de entender es el alma humana...
Mi madre conservaba un manojo de cartas atadas con un listón rojo... todas eran de mi padre... nunca las abrí ni me atreví a leer más que los remitentes pero me gustaba tomarlas entre mis manos un rato e imaginar lo que decían dentro... las fotos en cambio ya habían pasado a formar parte de algún álbum familiar, rodeadas de caras desconocidas en blanco y negro...
Nunca vi en mi casa otras cartas ni otras fotos... si las hubo, debieron haber sido devueltas...
Cuando entro en algún anticuario y descubro fotos viejas me llevan a pensar cómo llegaron hasta ahí... cuál habrá sido la historia de las personas que están en ellas... habrán sido amadas, habrán formado una familia, dónde están sus hijos y sus nietos, tendrán alguien que los recuerde....?
¿Qué será de nosotros cuando ya nadie nos recuerde...?
Qué habrás hecho con mis cartas y mis fotos....?
Estarán en una carpeta perdidas entre los archivos de tu máquina....?
Las habrás eliminado en un acto de arrebato...?
Habrás vaciado ya la papelera o aún se encontrarán ahí... esperando... sin tomar la decisión de eliminar o recuperar el archivo...?
Siempre creí en esa leyenda que dice que en las fotos está el alma...
Y así es... puedo ver un alma triste en la mirada de tu última foto...
Por eso no dejo que me tomen muchas, temo ir perdiendo el alma de a poquito...
Mi alma está en tus manos... en ese pequeño manojo de fotos que alguna vez te envié...
De vos depende... por compasión, no la destruyas...
Reina
viernes, 13 de mayo de 2011
Mi reina
En el primer asiento del autobús...
-Ma, ¿ me ayudás a ponerme la corona ?
-Claro-dijo la madre armando una coronita de papel de esas de regalo de las casas de comida rápida.
-Y cuando sea grande ¿ voy a ser una reina ?
-Seguramente Agustina, cuando seas grande alguien te llamará "mi reina"-contestó la madre mirando a su hija con dulzura.
En ese momento una mujer revolvía su cartera buscando las monedas necesarias para pagar el pasaje.
10, 25, 50, 25... una a una insertó las monedas en la máquina y una a una descendieron rápidamente mientras el tiempo parecía dar un brusco salto...
En el asiento trasero del autobús una pareja se besaba apasionadamente... él susurraba palabra dulces a oído de su amada.
-Te amo Agustina, sos "mi reina"
Reina
Imágen tomada de la red
martes, 12 de abril de 2011
Crónicas de ajedrez...
La Reina blanca del tablero laqueado, del Rey negro estaba enamorada ...
El Rey negro del juego laqueado, de la Reina de marfil estaba enamorado...
Los peones del tablero de marfil debían secuestrar al Rey negro y llevarlo a caballo a la torre... más la Reina negra defendía a su Rey de los ataques de los peones... y de otras reinas... lo tenía bien vigilado pero el Rey negro igual se escapaba...
Una mañana los peones cercaron al Rey... se lo llevaron y lo encerraron en lo alto de la torre de marfil donde la Reina de ese juego los domingos de mañana lo visitaba...
Pero la Reina negra mandó a un alfil y con la excusa de una confesión, éste rápidamente atacó al peón y de la guardia a su Rey liberó...
Aunque el Rey negro no quería ser liberado...!
La Reina blanca amaba también al Rey negro con toda su alma...
Mas era un amor no correspondido, porque ya sabemos a quién él amaba... y ante esto no podía hacerse nada...
Ella lo observaba desde lejos, lentamente y despacito se acercaba hasta casi tocar los dedos del Rey negro con sus suaves dedos blancos... pero él, temeroso, rápidamente emprendía la retirada...
Ella lejos de atacarlo, como correspondía a una buena oponente del juego, lo defendía...
La Reina blanca siempre lo defendía...
Le madaba sus caballos para que huyera al galope hacia alguna de sus torres blancas...
Pero el Rey negro tomaba el caballo y siempre huía hacia el tablero de al lado...
Y no al de jade ni al de cristal... ni al de plástico ni al de metal... iba directo al de marfil... donde vivía la Reina malvada...
Muy malvada, podría decirse que casi endemoniada... "el demonio de marfil" algunos le llamaban...
Cercaba a todos los reyes que aparecían... y a uno tras otro jaque mate les daba, los atraía, los encantaba, los mareaba, los ahogaba... y jaque mate les cantaba...
A los de mármol, a los de jade, a los de cerámica, a los cristal... a los de madera y a los de metal... ni a los de plástico dejaba...
Jugaba con sus coronas que irreverentemente en la punta de los dedos giraba....
Hacía lo que quería con todos ellos... les quitaba los ropajes, las joyas y el dinero, luego los humillaba y los dejaba tirados como reguero por el suelo...
Si no morían de tristeza, los pateaba de regreso uno tras otro cada uno a su tablero...
El Rey de marfil ni enterado estaba de las andanzas de su Reina o hacía que no veía para no perder la paciencia...
El Rey negro tan enamorado estaba que ni cuenta se daba de la vileza de aquella dama...
Y una y otra vez se escapaba hacia el campo de marfil del tablero de al lado...
La Reina negra lo retaba...
-Otra vez saliste...? dónde estabas...?
El Rey negro no le contestaba, en su amada de marfil sólo pensaba...
Cuando cansado y triste regresaba la Reina blanca con los brazos abiertos lo esperaba... más él, tan maltrecho estaba que pasaba a su lado y de su presencia ni cuenta se daba...
-Deben haberse equivocado de juego cuando me empacaron...-ella pensaba- no pertenezco al tablero laqueado... debo ser de cristal, del más fino cristal translúcido y transparente... tan transparente que el Rey no puede verme cuando pasa a mi lado...-decía la Reina blanca tristemente sentada de lado sobre su blanco caballo suspirando al pie de su torre blanca...
Pobres piezas de ajedrez... deseando más que nada hacer el amor cuando han sido destinadas a hacer la guerra...
Reina
Piezas del ajedrez de Lewis talladas en marfil de morza.
Descubrimiento arqueológico realizado en le isla de Lewis en Escocia a comienzos del siglo XIX
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Bajo el sauce
Cuando voy al trabajo tomo por una callecita angosta llena de árboles frondosos que enredan sus ramas de una vereda a otra...
Me gusta esa calle... es especial... a veces está tapizada de semillas... a veces de flores violeta de Jacarandá... a veces de rojas hojas de otoño...
Pero lo que más de gusta de ella es el Sauce...
Casi al final de la calle, donde más se angosta, crece un sauce cuyas ramas llegan al medio de la calzada... y ha crecido tanto que sus hojas caen como una cortina...
No transitan muchas personas por ahí... quizás porque le molesten las semillas o las hojas... mejor así... es un paisaje dentro de mi barrio que siento sólo para mí...
Algunos rodean al árbol... otros corren sus ramas como si corrieran una cortina... pero a ninguno le es indiferente el viejo sauce...
Yo lo traspaso...
Camino entre sus ramas...
Dejo que sus hojas me despeinen...
Cada día, al dar la vuelta a la esquina temo que lo hayan podado... pero siempre está ahí... recogiendo las penas de cada uno que se deja acariciar por sus ramas...
Por eso llora... por eso le llaman sauce llorón...
Algunos tienen sus ramas retorcidas... a esos les dicen sauces tortuosos... me dan pena... creo que deben haber acariciado a muchas almas tristes y atormentadas...
Reina
martes, 23 de noviembre de 2010
Rompecabezas
domingo, 21 de noviembre de 2010
jueves, 14 de octubre de 2010
La vieja del viento
lunes, 20 de septiembre de 2010
Telaraña desordenada
entre las líneas y flores de la tela,
entre la funda de la almohada y el colchón....
apretarlo contra mi pecho y soñarlo fuerte...
ven un poco de sol... quieren escaparse... interactuan un rato... se mezclan...
martes, 31 de agosto de 2010
Ayudar a llorar...
Texto extraído de la red...
"Nada, sólo le ayudé a llorar"
lunes, 23 de agosto de 2010
Instrucciones para soñar....
martes, 27 de abril de 2010
Amar... del capítulo 93 de "Rayuela"
Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella.
La eligen, te lo juro, los he visto.
Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio.
Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al revés.
A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige.
Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto.
Julio Cortázar
Pintura: Rayuela
Pintor: Osvaldo Pellegrini
lunes, 26 de abril de 2010
DESPUÉS DE LA CAÍDA
Del Diario de Eva
DESPUÉS DE LA CAÍDA
Cuando miro hacia atrás, el Jardín es un sueño para mí. Era hermoso, sorprendentemente hermoso, mágicamente hermoso; pero ahora está perdido y no volveré a verlo nunca más.El Jardín está perdido, pero lo encontré a él y estoy contenta. Él me ama tan bien como puede; yo lo amo con toda la fuerza de mi naturaleza apasionada, y esto, creo yo, es propio de mi juventud y de mi sexo. Si me pregunto por qué lo amo, me doy cuenta de que no lo sé, y realmente no me importa demasiado saberlo; así que supongo que esta clase de amor no es producto del razonamiento y de las estadísticas, como el amor que uno le tiene a los otros reptiles y animales. Pienso que debe ser así. Amo a ciertos pájaros por su canto; pero no amo a Adán por su canto -no, no es eso; cuanto más canta, menos me gusta-. Sin embargo, le pido que cante, porque quiero aprender a amar todo lo que a él le interesa. Estoy segura de que puedo aprender, porque al principio no podía soportarlo y ahora puedo. Puede llegar a cortar la leche, pero no importa; puedo acostumbrarme a la leche cortada.
.............
Él es fuerte y hermoso, y lo amo por eso, y lo admiro y estoy orgullosa de él, pero lo amaría sin todas esas cualidades. Si fuera tonto lo amaría; si fuera un fracaso, lo amaría; y trabajaría para él y sería su esclava y rezaría por él y velaría su sueño hasta la muerte.
Sí, creo que lo amo simplemente porque es mío y porque es masculino. No hay ninguna otra razón, supongo. Y pienso que es como dije al principio: que esta clase de amor no es producto del razonamiento o de las estadísticas. Simplemente, viene -nadie sabe cuándo- y no puede explicarse. Y no lo necesita tampoco.
Eso es lo que pienso. Pero yo soy solo una chica y la primera que ha analizado esta materia, y puede resultar que, en mi ignorancia e inexperiencia, lo haya hecho mal.
............
Mark Twain
Pintura: Adán y Eva
Pintor: Gustav Klimt
viernes, 23 de abril de 2010
EL DULCE SABOR DE UNA MUJER EXQUISITA
Si aún no ha pasado el bisturí por tu piel,
si no tienes implantes de silicona en alguna parte de tu cuerpo,
si los rollitos no te generan trauma,
si nunca has sufrido de anorexia,
si tu estatura no afecta tu desarrollo personal,
si cuando vas a la playa prefieres divertirte en el mar y no estar sobre una toalla durante horas,
si crees que la fidelidad sí es posible y la practicas,
si sabes cómo se prepara un arroz,
si puedes preparar un almuerzo completo con postre,
si tu prioridad no es ser rubia a como de lugar,
si no te levantas a las 4:00 a.m. para llegar primera al gimnasio,
si puedes salir con ropa de gimnasia tranquila a la calle un domingo, sin una gota de maquillaje en el rostro...
ESTÁS EN VÍA DE EXTINCIÓN...
Eres una mujer exquisita! Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies; si no aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz.
Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo;
es aquella que con tan sólo una franca y abierta sonrisa, con una simple caricia y un buen consejo puede alegrarte la vida.
Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni más cargos académicos.
Una mujer exquisita no es la más ardiente (aunque si me preguntan a mí, todas las mujeres son muy ardientes... y los que estamos fuera de foco somos los hombres); sino la que vibra al hacer el amor solamente con el hombre que ama. Una mujer interesante no es aquella que se siente halagada al ser admirada por su belleza y elegancia; es aquella mujer firme de carácter que puede decir NO.
Y UN HOMBRE...
UN HOMBRE EXQUISITO es aquel que valora a una mujer así.
Que se siente orgulloso de tenerla como compañera...
Que sabe tocarla como un músico virtuosísimo toca su amado instrumento...
Que lucha a su lado compartiendo todos sus roles, desde lavar platos y tender la ropa, hasta devolverle los masajes y cuidados que ella le prodigó antes...
La verdad, compañeros hombres, es que las mujeres en eso de ser 'Muy machas' nos llevan gran recorrido...
¡Qué tontos hemos sido -y somos- cuando valoramos el "regalo" solamente por la vistosidad de su empaque...! Tonto y mil veces tonto el hombre que come mierda en la calle, teniendo un exquisito manjar en casa.
Gabriel García Márquez
Dibujo: Caricatura de García Marquez
Autor: Guerrero del arte
miércoles, 10 de marzo de 2010
La vida es corta
La vida es corta...
trabaje como si fuera su primer día...
perdone rápidamente...
bese demoradamente...
ame verdaderamente...
ría incontrolablemente...
y nunca deje de sonreír
por mas extraño que sea el motivo.
La vida no es la fiesta que esperábamos
pero en cuanto estamos aquí,
debemos sonreír y dar gracias...
Anónimo
Agrego algo más que encontré hoy jueves....
"La vida no es esperar a que pase la tormenta,
es aprender a bailar bajo la lluvia..."
Es una obra de teatro que no permite ensayos.......
Por eso, Canta, Ríe, Baila, AMA y VIVE intensamente
cada momento de tu vida antes de que el telón baje,
y la obra termine sin aplausos....
Pintura: El árbol de la vida
Pintora: Ofelia Dammert Balbuena
miércoles, 3 de febrero de 2010
Marcas
Anoche soñé que me abrazabas...
Tus manos rodeaban mi cuerpo y acariciaban mi espalda...
Tu abrazo era fuerte y contenedor...
Me hacía falta tu abrazo...
Dí muchos abrazos estos días... y me quedé sin ellos... necesitaba uno... uno para mí...
Soñé con él...
Soñé que me abrazabas...
Me despertó un ruido fuerte...
Me levanté, estaba sola en la casa...
Una paloma se había estrellado contra el vidrio... su contorno quedó marcado...
No quería ver... tomé fuerzas y me asomé por la ventana...
Ya no estaba...
Ya no soportaba otra muerte, ni siquiera la de una paloma...
Regresé a la cama, aún necesitaba descansar... el contorno de la paloma seguía en el vidrio...
Estuvo ahí, pasó y dejó su marca...
Qué marca dejo yo en este mundo...?
Cómo me recordarán cuando parta...?
Me recordarán...?
Sólo viviremos en los recuerdos de aquellos a quienes tocamos el corazón...
Muchas preguntas en una mañana lluviosa... y ya no puedo dormir...
El contorno de la paloma seguirá en el vidrio... no lo voy a quitar...
Y aún necesito tu abrazo...
Reina
lunes, 25 de enero de 2010
Hombre o mariposa...?
Cierto día, Chuang Tzu se quedó dormido
Y la mariposa no sabía que era Chuang Tzu soñando.
Luego despertó y volvió a ser el de siempre, pero ahora no sabía si era un hombre soñando que era una mariposa o una mariposa soñando que era un hombre."
Chuang Tzu
Pintura: Pétalos de aire
Pintor: Juan Manuel González Calderón
lunes, 2 de noviembre de 2009
El elefente encadenado
—No puedo –le dije— ¡NO PUEDO!
—¿Seguro? –me preguntó el gordo.
—Sí, nada me gustaría más que poder sentarme frente a ella y decirle lo que siento... pero sé que no puedo.
El gordo se sentó a lo Buda en esos horribles sillones azules de consultorio, se sonrió, me miró a los ojos y bajando la voz (cosa que hacía cada vez que quería ser escuchado atentamente), me dijo:
—¿Me permites que te cuente algo?
Y mi silencio fue suficiente respuesta.
Jorge empezó a contar:
Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.
Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente:
¿Qué lo mantiene entonces?
¿Por qué no huye?
Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a alguna tía por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado—
Hice entonces la pregunta obvia:
—Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.
Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía...
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree –pobre— que NO PUEDE.
Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.
Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...
—Y así es, Demián. Todos somos un poco como ese elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad.
Vivimos creyendo que un montón de cosas “no podemos” simplemente porque alguna vez, antes, cuando éramos chiquitos, alguna vez, probamos y no pudimos..Hicimos, entonces, lo del elefante: grabamos en nuestro recuerdo:
NO PUEDO... NO PUEDO Y NUNCA PODRÉ
Hemos crecido portando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y nunca más lo volvimos a intentar.
Cuando mucho, de vez en cuando sentimos los grilletes, hacemos sonar las cadenas o miramos de reojo la estaca y confirmamos el estigma:
¡NO PUEDO Y NUNCA PODRÉ!
Jorge hizo una larga pausa; luego se acercó, se sentó en el suelo frente a mí y siguió:
Esto es lo que te pasa, Demián, vives condicionado por el recuerdo de que otro Demián, que ya no es, no pudo.
Tu única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento todo tu corazón...
...TODO TU CORAZON.
Jorge Bucay
del libro "Recuentos para Demián"
domingo, 13 de septiembre de 2009
Animarse a volar
porque creo que no tiene desperdicio...
Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar,
opino que sería penoso que te limitaras a caminar
teniendo las alas que el buen Dios te ha dado.
al borde del abismo en la montaña.
Cuando quieras podrás volar.
Sólo debes pararte aquí, respirar profundo,
y saltar al abismo.
Una vez en el aire extenderás las alas y volarás...
sólo algunos machucones que te harán más fuerte
para el siguiente intento –contestó el padre.
a sus amigos, a sus pares, a sus compañeros
con los que había caminado toda su vida.
Los más pequeños de mente dijeron:
Los más lúcidos también sentían miedo:
Subió a la copa de un árbol y con coraje saltó...
Desplegó sus alas,
las agitó en el aire con todas sus fuerzas...
pero igual... se precipitó a tierra...
Con un gran chichón en la frente se cruzó con su padre:
No puedo volar.
Probé, y mira el golpe que me di...!
No soy como tú.
Mis alas son de adorno... – lloriqueó.
Para volar hay que crear el espacio de aire libre
necesario para que las alas se desplieguen.
Es como tirarse en un paracaídas...
necesitas cierta altura antes de saltar.
Para aprender a volar
siempre hay que empezar corriendo un riesgo.
Si uno no quiere correr riesgos,
lo mejor será resignarse
y seguir caminando como siempre...
Autor: Jorge Bucay
Libro: "Cuentos para pensar”
Para obtener resultados distintos
hay que animarse a hacer cosas distintas...
"Crear el espacio de aire libre"
Libre para poder empezar de nuevo...
Reina
jueves, 13 de agosto de 2009
¿ Cómo haría ?
¿CÓMO HARÍAMOS? (fragmento)
..............
¿Como haríamos para seguir creyendo
en nuestros sueños y en un futuro?
..............
¿Cómo haríamos para inventarnos
cada día un sueño nuevo?
..............
¿Como haríamos para seguir
si no existiera gente que nos rescate
de nuestros naufragios
y nos ponga a las orillas de una playa mansa?
..............
¿Como haríamos sin esa canción,
sin ese poema, sin esa palabra justa,
sin esa compañía en silencio?
.............
Diego Dobler
¿ Cómo haría sin ti ?
¿ Cómo puedo soñar
si no estás en mis sueños ?
¿ Cómo puedo amar
si no te llevo en el corazón ?
¿ Cómo puedo sentir
si no estás conmigo ?
Tú haces que crea en los sueños
y sueñe con un futuro...
Tú me rescatas
cada día de mi naufragio
y me llevas...
Me llevas a tu playa,
esa donde las olas
rompen contra el roquero...
Donde los peces de colores hablan
y se convierten en personas...
Donde dos seres no necesitan más
que la mutua compañía...
Tú me escribes
los más bellos poemas,
me dedicas
las más hermosas canciones...
Me acompañas
día a día
desde el silencio de tu foto...
Estás tan lejos....
Estás tan cerca...
Te llevo en mi alma...
No sé cómo haría sin ti...
Reina
Texto: ¿ Cómo haríamos ? Diego Dobler (leer más)
Pintura: Peces mágicos
Pintora: Laura Saucedo























