Me siguen

Mostrando entradas con la etiqueta Textos de otros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Textos de otros. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de diciembre de 2011

EL JUGLAR DE NUESTRA SEÑORA


Cuento de Navidad de Paulo Coelho


Cuenta una leyenda que, en el país que hoy conocemos como Austria, era costumbre que la familia Burkhard (compuesta por un hombre, una mujer y un niño) animase las ferias navideñas recitando poesías, cantando baladas de antiguos trovadores, y haciendo malabarismos que divertían a todo el mundo. Por supuesto, nunca sobraba dinero para comprar regalos, pero el hombre siempre le decía a su hijo:

-¿Tú sabes por qué el saco de Papá Noel nunca termina de vaciarse, con la de niños que hay en el mundo? Pues porque, aunque está lleno de juguetes, a veces también deben entregarse algunas cosas más importantes, que son los llamados “regalos invisibles”. A un hogar dividido, él lleva armonía y paz en la noche más santa del año cristiano. Donde falta amor, él deposita una semilla de fe en el corazón de los niños. Donde el futuro parece negro e incierto, él lleva la esperanza. En nuestro caso, cuando Papá Noel nos viene a visitar, al día siguiente todos nos sentimos contentos por continuar vivos y por poder realizar nuestra trabajo, que es el de alegrar a las personas. Que esto nunca se te olvide.

Pasó el tiempo, el niño se transformó en un muchacho, y cierto día la familia pasó por delante de la imponente abadía de Melk, que acababa de ser construida.
-Padre, ¿recuerda usted que hace muchos años me contó la historia de Papá Noel y sus regalos invisibles? Creo que cierta vez yo recibí uno de estos regalos: la vocación de hacerme religioso. ¿Le contrariaría mucho a usted si en este momento diera el primer paso hacia lo que siempre he soñado?

Aunque la compañía de su hijo les hacía mucha falta, los padres comprendieron y respetaron su deseo. Llamaron a la puerta del convento, y fueron recibidos con generosidad y amor por los monjes, que aceptaron al joven Buckhard como novicio.

Llegó la víspera de la Navidad y, justamente ese día, se obró en Melk un milagro muy especial: Nuestra Señora, llevando al Niño Jesús en brazos, decidió bajar a la Tierra para visitar el monasterio.
Sin poder disimular su orgullo, todos los religiosos hicieron una gran fila, y cada uno de ellos se iba postrando ante la Virgen, procurando homenajear a la Madre y al Niño. Uno de ellos les mostró las bellas pinturas que decoraban el local, otro les llevó un ejemplar de una Biblia que había requerido cien años de trabajo para ser manuscrita e ilustrada, y un tercero recitó de corrido el nombre de todos los santos.

Al final de la fila, el joven Buckhard aguardaba ansioso. Sus padres eran personas simples, y sólo le habían enseñado a lanzar bolas a lo alto para hacer con ellas algunos malabares.
Cuando le tocó el turno, los otros religiosos querían poner fin a los homenajes, pues el antiguo malabarista no tenía nada importante que decir, y podría dañar la imagen del convento. Sin embargo, también él sentía en lo más hondo una fuerte necesidad de ofrecerles a Jesús y a la Virgen algo de sí mismo.

Avergonzado, sintiendo la mirada recriminatoria de sus hermanos, se sacó algunas naranjas de los bolsillos y comenzó a arrojarlas hacia arriba para atraparlas a continuación, creando un bonito círculo en el aire, al igual que solía hacer cuando él y su familia caminaban por las ferias de la región. 

Fue sólo entonces cuando el Niño Jesús empezó a aplaudir de alegría en el regazo de Nuestra Señora. Y fue sólo a este muchacho a quien la Virgen María le extendió los brazos y le permitió sostener durante un tiempo al Niño, que no dejaba de sonreír.

La leyenda termina diciendo que, por causa de este milagro, cada doscientos años, un nuevo Buckhard llama a la puerta de Melk, y es admitido, y mientras permanece allí tiene el don de alegrar el ánimo de todos los que lo conocen.


Pablo Coelho

Pintura: La Virgen con el niño
Pintor: Perin del Vaga

domingo, 3 de julio de 2011

Sabor y saberes de una fierecilla indomable



                 












Escrito por Pedro del blog Lágrimas para cactus

Mientras se escarba un explorador de entre los dientes, la leona detesta a esos escritores insípidos que hacen versos para sacarse lo mejor que llevan dentro.

Pedro
de Lágrimas para cactus

Gracias Pedro por prestarme tus letras... ;)

sábado, 18 de junio de 2011

LA SEÑAL ...... de SIL

Estaba escribiendo un texto sobre cartas y fotos pero quedará para otra ocasión porque he recibido de regalo de Silvina este sandwich delicioso...
Arriba: Almafuerte  (P.B.Palacios)
Abajo: Borges  (Jorge Luis)
Y el jamón del medio: mi querida Sil...
Que lo disfruten...
Reina
-
-
-
¨No existe un lugar donde corramos mayor peligro
que en la memoria de los demás.¨

P.B.Palacios 
-
-
-



-
-
-
La gota había rebasado el vaso. Después de andar tantos caminos y jamás lograr ni siquiera divisar Roma, no era difícil suponerlo.

Muy decidido, se acomodó frente a la máquina de escribir y tecleó con furia: 
 ¨¡ Maldita desagradecida, por fin te saliste con la tuya ! Ya podés festejar que me sacaste de encima…¨
Arrancó el papel y después de hacer un bollo, lo tiró al cesto.

Volvió a repetir la operación, con otra hoja bien situada y las diez yemas sobre las teclas: 
 ¨ Te escribo por última vez. Nunca imaginé que tu indiferencia llegaría hasta este extremo. ¿ Cómo pudiste ignorar tanta ternura? ¿Cómo es posible que mi cariño no te hiciera mella? ¡Qué poco te hubiera costado hablarme de frente…!
Otro bollo apilado en el cesto de basura.

Con ademán automático y términos algo más suaves, ensayó un nuevo texto posible: 
 ¨No puedo culparte por no quererme. Nadie elige ser o no ser el gran amor de alguien, ni decide amar o no amar. 
Sé que los corazones no digitan sus latidos, y sin embargo, no puedo aceptar que no me hayas querido...¨
El bosquejo de carta tuvo idéntico destino que sus antecesores, pero arribó al cesto con menos violencia.
Definitivamente, el aporreo de las teclas en la máquina iba menguando la furia. 

Al término de media hora, los bollos de papel arrugado llegaban a nueve. 
Las frases de las cartas malogradas registraban todos los tonos: la ira, la desazón, la desesperación, la tristeza, la indignación, la resignación, la renuncia … 

-Penosa analogía... - pensó- la de aquellas hojas abolladas con la de su abortada historia de amor y aún así,  todavía le quedaban energías para intentar una décima carta. 
Fue en ese instante cuando descubrió con cierto estupor que ya no había papel.
Por extrema meticulosidad y previsión, jamás se agotaba su reserva de hojas en blanco, pero había ocurrido. Justo esa noche, justo en ese momento.

Creyó interpretar un mensaje subliminal en esa carencia o quizás una señal. Una especie de mandato íntimo que le decía que nunca más debía volver a escribirle a ella

Ya le había dicho todo.
Ya no quedaban cosas por decir...

Temió – ¡vaya si lo temió…!- no poder volver a escribir una sola palabra por mucho tiempo (o nunca más) si ya no se dirigía a ella, pero se resignó a esa posibilidad, suspirando con la paciencia y el alivio espontáneos que siente una persona cuando logra liberarse por fin de cadenas afectivas perjudiciales y de ansiedades tan tóxicas.

La calma se hizo de pronto, milagrosamente, con la suavidad del arco iris que gana metros de cielo a la tormenta.
Se inclinó sobre la montaña de papeles arrugados y con mucho cuidado hizo que el fuego silencioso y purificador los devorara con su implacable zarpazo rojo.
Decidió sumar a esa pequeña hoguera todos los sentimientos que tuvieran que ver con aquel torturante amor y destruirlos junto con el papel. 
Fue entonces cuando se dio cuenta de algo: Ella jamás le había mandado una carta. 
No tenía nada de ella para quemar… salvo su recuerdo. 

Concluyó que ese detalle no revestía mayor importancia, porque al fin y al cabo, cuando transcurrieran unos pocos minutos, sólo habría una torre homogénea, gris, tibia y volátil, sin testimonio ni registro de aquello que había sido antes de convertirse en un montón de cenizas.

Con un leve giro, que equivalió a una estocada, le dio la espalda a la improvisada pira, que ya estaba cediendo en intensidad, y salió de la habitación en búsqueda del aire puro de la calle.

Después de todo, como dijo el más grande:  

no hay otra venganza ni otro perdón, que el olvido.
-
-
-
en FIN...


Silvina - Las últimas palabras

miércoles, 18 de mayo de 2011

Oportunidades (plagio)


Como ando con poco tiempo pero me resisto a no subir alguna entrada voy a plagiar a Filo del blog  EL rincón de filo que ha plagiado a Media Verónica, según sus palabras...
Copio textual y luego comento... ;)

Siguiendo la insana tradición de Blogger voy a plagiar un tema que vi en otro blog (uno de los de Media Verónica) y hablaré de las oportunidades.

El hecho de estar VIVO es desde el vamos una oportunidad. Infinidad de direcciones pueden salir a partir de eso. Ahora, que pasen 300 colectivos delante tuyo no significa que te tenes que subir a todos. Algunos prefieren un tren, otros un avión. No necesitan a nadie, a nadie alrededor.

¿Cual es el tema? Subirte a determinados medios de transporte implica dejar otros atrás. Porai después te podes arrepentir, bajarte y tomarte otra cosa. Depende a qué te subas.

Hay gente que disfruta esperar en las paradas, subirse a un bondi e ir paseando y mirando las paradas y las incontables vueltas que los colectivos dan, a ver quien sube o baja, cederle el asiento a la preñada (inserte reproche por mi comentario machista abajo), a la señora mayor, porai después bajarse y tomarse otro bondi hasta llegar a destino (sea cual éste sea).

Otros prefieren la vía más bien directa. El tren va derecho, aunque hace escalas. No hay desvíos, solo paradas, en las cuales uno puede bajarse o no. El sonido de las vías y los paisajes hacen el viaje ameno. Si te apetece podes parar y tomarte un colectivo, no hay drama.

El avión si que no tiene vuelta atrás. A menos que tenga paracaídas (raro en aviones de viaje) no te podes bajar sin darte un porrazo que te deje muerto o casi muerto, pero eso si:
  1. Vas a los pedos.
  2. Vas por encima del trafico del colectivo y el traqueteo del tren.
  3. Las vistas son muy bellas y aparte del motor, el viaje es cómodo y distendido.
¿Es una vía mejor que la otra? Absolutamente no. Todo depende de las predilecciones de la persona en cuestión y el presupuesto. Algunas están apuradas, otras aman el paseo, otros el tren, algunos volar, etc. Los pasajes aéreos definitivamente son más caros, pero llegas más rápido. El colectivo te sale monedas.

El problema de problemas, señoras y señores...

...es tener las gónadas para subirse a alguno de los medios de transportes.

Alguien más te puede comprar el pasaje, incluso hasta regalártelo, pero él/la que se tiene que subir sos vos.

Y para terminar, la reflexión ah-re-loca:

Que se te escape el colectivo que creías que te iba a llevar a destino, no quiere decir que no habrá muchos, muchos más por delante. Lo único que tenes que hacer es armarte de valor y no distraerte, así cuando llega TU colectivo (u otro medio de transporte), te subís sin demora.
Filo

Reina comentó:
No es "re-loca" la reflexión... es muy seria e importante... muchos deberían leerla y tenerla en cuenta para no vivir una vida de lamentaciones por haber perdido el bondi... ese bondi...

Y me permito agregar... así como el trasporte tiene un tránsito fluído y siempre podés subirte al siguiente... en la vida es igual... pero si te encaprichás como un nene llorando por el bondi que perdiste, perderás el siguiente y el siguiente y el siguiente... porque las lágrimas no te dejarán verlo llegar... y el que se fue, ya se fue, no regresará y aunque dé la vuelta en redondo y vuelva a pasar,  ya no es el mismo,  ya tiene más camino recorrido,  ya subieron y bajaron otros pasajeros...  ya los asientos están más gastados, los pasamanos más sucios, las ruedas más desinfladas... aunque parezca el mismo, ya no lo es... y lo mejor y más sano es dejarlo pasar...  

Ahora comenten ustedes... creo que es interesante el tema por eso lo traigo para acá... ;)

Reina

Pintura: Transporte público La "JV"
Pintora: Wendy Villaverde

miércoles, 11 de mayo de 2011

Crónicas del Cardumen 6




Robado del blog Las letras y los ojos de Joaquín Doldán
Me tomé la licencia de pasarlo a femenino... porque esa soy yo... una pececita colorada... :) Reina

Hace días que no veo a nadie. 
No encuentro a mi compañero favorito, ni al oscuro, ni siquiera en sueños aparecen los peces extraños. 
A veces dudo que esté viva, nada me divierte, como si hubiera perdido la confianza, como si ya no tuviera suerte. 
Todo el rato pienso si esto es que lo provoqué yo o si era mi destino, quedarme sola… loca…
¿Lo podría haber evitado o era inevitable?... quiero saberlo… 
Nada me sorprende, todo está en calma… pero necesito saber dónde están los otros… porque lo primero es lo primero y lo primero es la compañía…

Joaquín Doldán
La letras y los ojos

viernes, 21 de enero de 2011

Si vas...



Si vas a robar, 
que sea un beso...

Si vas a engañar,
que sea a tu estomago...

Si vas a llorar
que sea de alegría...

Si vas a mentir,
que sea sobre tu edad...

Si vas a perder,
que se pierda el miedo...

Y si existe hambre,
que sea de amor...

Si es para ser feliz...
que sea todo el tiempo!!!

Olvida los días nublados
pero no olvides tus horas de sol,
ni tus noches estrelladas.

Olvida los momentos en que fuiste derrotado,
pero no olvides las batallas que has ganado.

Olvida los errores que no puedes cambiar,
pero no olvides las lecciones que has aprendido.

Olvida los días en que has estado solo y triste,
pero no olvides las sonrisas que has encontrado y tantas que encontrarás.

Olvida los planes que fallaron,
pero NUNCA olvides que debes tener siempre un SUEÑO.

Si te amanece el dia,
vívelo de nuevo.


Extraído de internet


Ilustración: Malabarista de soles
Ilustrador: Jordi Solano

miércoles, 12 de enero de 2011

La eñe también es gente

La culpa es de los gnomos que nunca quisieron ser ñomos. 
Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio. Todos evasores de la eñe. 
¡Señoras, señores, compañeros, amados niños! ¡No nos dejemos arrebatar la eñe! 
Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. 
Ya nos redujeron hasta la apócope. 
Ya nos han traducido el pochoclo. Y como éramos pocos, la abuelita informática ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe con su gracioso peluquín, el ~. 
¿Quieren decirme qué haremos con nuestros sueños? 
¿Entre la fauna en peligro de extinción figuran los ñandúes y los ñacurutuces? 
¿En los pagos de Añatuya cómo cantarán Añoranzas? 
¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo? 
¿Qué será del Año Nuevo, el tiempo de ñaupa, aquel tapado de armiño y la ñata contra el vidrio? 
¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní? 
"La ortografía también es gente", escribió Fernando Pessoa. Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones. Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K. Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita segunda, la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui. A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo. Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta. Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada también por pereza y comodidad. 
Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños. ¡
Impronunciables nativos! 
Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece. 
Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido porque así nos canta. 
No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable César Bruto, compinche del maestro Oski. Ninios, suenios, otonio. Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda y vuelva a llamarse Hispania. 
La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software. 
Luchemos para no añadir más leña a la hoguera dónde se debate nuestro discriminado signo.
Letra es sinónimo de carácter. 
¡Avisémoslo al mundo entero por Internet! 
La eñe también es gente.

La eñe también es gente, María Elena Walsh, Diario La Nación, Buenos Aires, 1996.

María Elena Walsh 
(Ramos Mejía, Buenos Aires, 1 de febrero de 1930 – Buenos Aires, 10 de enero de 2011) Poetisa, escritora, música, cantautora, dramaturga y compositora argentina, que ha sido considerada como "mito viviente, prócer cultural y blasón de casi todas las infancias".
Pequeño homenaje a la querida María Elena Walsh, con ellas aprendimos a cantar nuestras primeras canciones y a leer nuestros primeros cuentos...
Su arte siempre estará entre nosotros...

Reina

viernes, 12 de noviembre de 2010

Al final del arco iris



Cuando leí este cuento de Miguel, estaba lloviendo...
Una profunda tristeza llenaba mi alma...
La lluvia la acompañaba.... esa lluvia que fue nuestra....?
Después de leerlo le dejé este comentario...

"Uno de estos días.... voy a llevarme este cuento a mi blog...
Uno de estos días.... cuando decida que por fin ha llegado el final de las lluvias...
No antes... quizás aún pueda volver a llover........"
Reina

Pero ni siquiera esa lluvia fue nuestra...... no hubo nada que fuera solamente nuestro...... 
O quizás es que simplemente no hubo nada....
Quizás sea el tiempo de olvidar las lluvias y salir al sol... 
Hoy hay sol y empezaron a florecer los jazmines...
Éste es el cuento... que lo disfruten....
Reina

Al final del arco iris

Mientras jugaba con el cable del teléfono hablamos del paso del tiempo. Retorcía el cable nerviosamente, como si contorsionándolo lograra calmar en algo el nerviosismo que me producía el hecho de volver a escuchar su voz e inmiscuirme en la bruma del tiempo. Interrumpí para decirle lo que había visto. Vi lo mismo -me respondió. Una profunda emoción comenzó a recorrerme hasta el punto tal que no pude contener las lágrimas. A su vez, percibí que a ella le pasaba lo mismo.

- Después de haberlo visto –le dije- recordé todos nuestros momentos juntos. Los días sentados en el parque, las meriendas en el restaurante de la otra cuadra, las charlas entre ambos tendidos en la cama mirando el techo, la nada.
- Me pasa igual –respondió. Aún hay imágenes muy nítidas en mi mente. No somos… lo que pensábamos estar destinados a ser: de la mano, juntos, sonriendo, envejeciendo. No. Ahora somos esto. Que tampoco es malo, pero es lo que ha decantado.

Decantado. Palabra gruesa, áspera, que indica borra, sedimento, acción de un filtro invisible e implacable.

Su voz se notó quebrada.
La mía compungida.
Supongo, y es una suposición más desde el querer que por lo que pude percibir, que ambos teníamos un nudo en la garganta producido por una profunda congoja.

- Cuando lo vi sentí que fuimos como él, que aparece en un instante y desaparece al final de un intervalo de tiempo. Y atrapa, e impide ver el resto del mundo. Hoy lo seguí con mi vista –comenté con voz pausada.
- Me entristece que no vamos a compartir el viaje que cada uno debe tomar para llegar allí –dijo finalmente arrastrando cada palabra entre intervalos diminutos de silencio.

En ese instante pensé que si pudiera caminar sobre el haz de un arcoíris tarde o temprano llegaría a algún sitio. Un lugar que desconozco, que está del otro lado. El lado oscuro que no se suele ver, pero que estando allí, deja de ser oscuro, se convierte en luminoso y hace que los recuerdos vuelvan a ser vívidos y los sueños posibles.

Colgamos el teléfono. Un profundo silencio invadía ahora la habitación donde me encontraba. Ya no llovía, el trinar de los gorriones explicaba un mejor clima, un viento húmedo y fresco se colaba por el ventanal. Respiré profundo, olía a geranios húmedos. Evoqué los bonitos tiempos vividos con ella. Pensé que ya no volvería a llover durante ese día, que era el final de las lluvias, el comienzo de un nuevo cambio.

martes, 12 de octubre de 2010

Parábola de la inconstante

Este post me lo dedicó Mai Puvin de "Sexualmente"después de habernos conocidos una tarde  de primavera durante la presentación del libro "El país de las mujeres"
Y ella dice:

Tengo la manía, entre otras, de asociar a la gente con canciones o poesía. Nunca me puse a analizar mucho eso… ni otras cuestiones que completan mi ser, ni creo que deba, pero siempre que conozco a alguien viene a la mente una melodía o los versos que alguien escribió. Así me pasó también con Reina del Blog Reina de Buenos Aires. Una mujer que se construye cada día, con firmes materiales adornados de bellos colores.


Parábola de la inconstante

Antes cuando me hablaba de mí misma, decía:
Si yo soy lo que soy
Y dejo que en mi cuerpo, que en mis años
Suceda ese proceso
Que la semilla le permite al árbol
Y la piedra a la estatua, seré la plenitud.

Y acaso era verdad. Una verdad.

Pero, ay, amanecía dócil como la hiedra
A asirme a una pared como el enamorado
Se ase del otro con sus juramentos.

Y luego yo esparcía a mi alrededor, erguida
En solidez de roble,
La rumorosa soledad, la sombra
Hospitalaria y daba al caminante
- a su cuchillo agudo de memoria -
el testimonio fiel de mi corteza.

Mi actitud era a veces el reposo
Y otras el arrebato,
La gracia o el furor, siempre los dos contrarios
Prontos a aniquilarse
Y a emerger de las ruinas del vencido.

Cada hora suplantaba a alguno; cada hora
Me iba de algún mesón desmantelado
En el que no encontré ni una mala bujía
Y en el que no me fue posible dejar nada.

Usurpaba los nombres, me coronaba de ellos
Para arrojar después, lejos de mi, el despojo.

Heme aquí, ya al final, y todavía
No sé qué cara le daré a la muerte.

Rosario Castellanos

Para conocer más de esta autora: 1º Link - 2º Link

Gracias Mai Puvin por este regalo...!!!
La emoción es grande...
Reina

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Tango al revés


Hermosísimo tango escrito por Marcelo del blog



Ella lo vio muy triste y derrumbado
En el oscuro del viejo cabaret
Ahora él cobra veinte por la copa
¡Pensar que antes brillaba en Chantecler!

Es que otra mina lo engrupió una noche
Solo y en banda, sin casorio lo dejó
¡A él que era lindo, lindo como el cielo!
Y no esta ruina famélica de amor

Ella lo vio planchando y un whiscardo
Para apagar tristezas, de bute solventó.
Y él le contaba de esa pilcha que con garbo
Alianza en mano, frente al cura imaginó.

Es ley de juego que en el reservado
La mina garpe el cariño y el dolor
Y sin embargo hoy ha sido el alquilado
Quien sus pesares con la naifa desahogó.



Vocabulario

Chantecler: famoso cabaret porteño inaugurado en 1.924
Mina/naifa: mujer
Engrupir: mentir/estafar
Planchar: que a una mujer no la saquen a bailar el tango
Whiscardo: whisky
de bute: excelentemente/óptimamente
Pilcha: ropa
Garpar: pagar

jueves, 16 de septiembre de 2010

Una importante carta...


Esta carta la escribió una querida amiga de España para una persona muy especial para ella... no me ha dicho por qué pero por algún motivo no puede entregársela a su destinatario y por eso me ha pedido que la publique en mi blog...
Tantas veces publico textos y poemas de gente que ni siquiera conozco, cómo no hacerlo por una gran amiga...
Aquí está la carta, tal y como ella la escribió... espero que el destinatario alguna vez pueda leerla...

Reina


      
        Yo sé que te pido mucho, sé que no tengo derecho, sé que no tengo por qué… pero me estoy enamorando… y llevo tanto tiempo dando sin descanso sin que me den lo mínimo que pido, que estoy cansada. Sé que no es justo pedirte que no seas tan retraído, que no es justo pedirte que seas valiente, que no es justo pedirte demasiado… pero tampoco es justo que pagues tus miedos conmigo. Porque yo te puedo regalar sensaciones nuevas, te puedo regalar cariño, te puedo regalar caricias… tengo todo un mundo para regalarte… pero solo si me dejas ver que llevas dentro. Porque es tan difícil saber qué sientes, es tan difícil intentar saber qué quieres… que eso me hace esconderme en mi adentro, encerrarme y no ser yo. ¿quieres saber cómo soy? Déjate ver un poco más.

       Yo soy cariñosa, soy, si quieres, para siempre sin pedir demasiado, soy imperfecta en la perfección de mis contradicciones: soy ira, soy ternura, soy encantadora, soy una bruja, soy clara, soy retraída, soy decidida e indecisa, soy un caos y un mundo, soy especial y simple… soy yo, yo soy así.

       Las sensaciones que me das son increíbles. Es lo que tiene enamorarse: ríes, sonríes, mucho, sonríes mucho, pero también te azota el corazón, te oprime el pecho, te daña la cordura, te crea un colocón de felicidad incalculable… es como yo de contradictorio. Pero me gusta tanto sentir todas estas cosas…

      Pero quiero verte, y no me dejas, te pierdes en esta ciudad tan pequeña y enorme a la vez… A veces siento que te pierdo y a veces que te he ganado. Pero sólo he ganado unos besos, unos abrazos… que no son poco, pero me privas de ti, me dosificas tu presencia como si de una droga se tratase.

     No me digas que eres frío, no me digas que no das cariño; no me lo digas si luego acoges mis mejillas con tus manos y me besas, no me lo digas si luego me abrazas con tus cálidos brazos, no me digas que no lo eres si luego me besas hasta llevarme a sitios desconocidos para mí… No digas que no eres lo que eres. Me gusta tanto sentirte darme cosas, me gusta tanto tu risa, tu voz, tus manos, tú entero…

     Sí, ya sé… No tengo derecho ninguno, porque además tu no sentirás ni una ínfima parte de lo que yo estoy sintiendo; pero yo no puedo frenar mis sentimientos, nunca me ha gustado frustrar mis afectos. Lo siento, pero creo que te estoy empezando a querer.

     Ana Jurado.

    16 de septiembre de 2010


    Nota: no lo había planeado, pero ahora que me he fijado, hace justo dos meses que te vi por primera vez. Je!


Pintura: Carta de amor
Pintor: Belarmino Miranda Montoya

lunes, 13 de septiembre de 2010

Reina de Buenos Aires



No está oscuro, solo tiene los ojos cerrados.
Y así cerrados solo puede observar su oscuridad.
Con los ojos cerrados, la introspección es un viaje profundo,
Cargado de luces, muchas más luces que las que hay en lo tangible,
Pero sus lágrimas empañan esa proyección,
Lágrimas atrapadas en esos ojos soñadores, de poetisa.
Ojos que están en el fondo del mar, inundados y llorosos.
Pero tal vez esta dama, majestad de Buenos Aires,
Tampoco se dé cuenta de que no está inundada.
Está en el mar. En pleno Buenos Aires. Emperatriz de la ciudad.
La ancha avenida no tiene el movimiento de coches apurados.
Son olas que traen a la Reina a la orilla, cerca del obelisco.
Lo que tal vez no sepa ella, es que en verdad el monumento erguido
No es más que su faro tan soñado que ilumina su vida,
Aún cuando cierra sus ojos para ver su anhelo hecho realidad.




Gracias Ménage por este regalo....!!!
No me lo esperaba...
Como te dije en tu blog, la próxima vez que vaya hasta el obelisco voy a llevar las carbonillas para dibujarlo... quizás emerja el faro y encuentre el camino...

Reina

Pintura: A pleasant Scent
Pintor: Auguste Toulmouche

lunes, 6 de septiembre de 2010

Extraños



Extraído del texto "Extraños" de "Crónicas de Menage"

He aprendido a azotar mis ganas 
contra una pared de concreto y luego, 
armar mis sueños para vivirlos de nuevo. 
He sido yo, 
en un contexto demasiado distinto. 
He sufrido. 
Me han sustituido. 
Me han olvidado. 
Y sigo siendo el mismo…
Amo a una mujer de papel 
que nunca se estremece cuando estoy delante suyo, 
y anhelo rozar un cuerpo 
que solo se desnuda para mí durante la noche…
cuando duermo…
cuando vuelo entre placer y amor del más sano y puro. 
Lloro por un suspiro de su aire 
y siento que me hundo. 
Me revuelco en el boceto de su rostro 
y borro cuanto detalle quiero. 
La manipulo. 
Moldeo sus ojos para que sean solo míos 
y reescribo sus recuerdos 
para que antes 
no signifique absolutamente nada.

Extraído del texto "Extraños" de "Crónicas de Menage"
escrito por Nada Mas Importa & Ménage


Elegí este tramo del relato porque con sólo cambiarle el género me siento identificada...

Reina

Escultura en papel: Cinderella
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

pececitos